Estados Unidos se prepara para enfrentar la primera ola de calor importante de la temporada, con temperaturas superiores a los promedios habituales y máximas que podrían rebasar los 37 grados centígrados en varias regiones del país durante los próximos días.
El Servicio Meteorológico Nacional advirtió que el fenómeno comenzará a intensificarse a mediados de semana en la zona central del territorio estadounidense y posteriormente avanzará hacia la costa este, donde se espera que alcance su punto más alto el viernes. Especialistas señalaron que los episodios de calor extremo al inicio de la temporada suelen representar mayores riesgos para la salud debido a la falta de adaptación de la población a estas condiciones.
Los pronósticos indican que gran parte del país registrará temperaturas superiores a los 26 grados centígrados, mientras que estados del sur y del Medio Oeste podrían superar los 37 grados. Entre las entidades con mayor probabilidad de experimentar registros por encima de lo habitual se encuentran Florida, Nevada, Utah, Washington, Oregón, Idaho y Montana, además de regiones de California, Arizona, Nueva York e Illinois.
La advertencia ocurre en un contexto de sequía persistente que afecta a más de la mitad del territorio estadounidense. A ello se suma la posibilidad del regreso del fenómeno climático El Niño durante este año, escenario que podría favorecer eventos meteorológicos extremos, incluyendo olas de calor más intensas, periodos de sequía y lluvias de gran magnitud.
