Los peruanos acudieron este domingo a las urnas para elegir al próximo presidente del país en una segunda vuelta marcada por la polarización política, la inseguridad y un escenario de empate entre los dos candidatos finalistas.
La contienda enfrenta a Keiko Fujimori, representante de Fuerza Popular, y a Roberto Sánchez, abanderado de Juntos por el Perú. Ambos llegan a la jornada electoral con una diferencia mínima en las encuestas y con un elevado porcentaje de ciudadanos que permanecieron indecisos hasta los últimos días de campaña.
La creciente ola de violencia y delincuencia se ha convertido en la principal preocupación de los votantes, superando incluso la crisis política que ha caracterizado a Perú durante la última década, periodo en el que el país ha tenido ocho presidentes. El ganador asumirá el cargo el próximo 28 de julio para un mandato de cinco años.
Los resultados de la primera vuelta reflejaron la fragmentación del electorado. Fujimori obtuvo poco más del 17 por ciento de los votos, mientras que Sánchez alcanzó alrededor del 12 por ciento. En conjunto, más del 70 por ciento de los ciudadanos respaldó a otros candidatos, por lo que la capacidad de atraer esos apoyos será determinante para definir quién ocupará la Presidencia.
