Los precios internacionales del crudo registraron un repunte superior al 8 % la madrugada de este lunes, alcanzando su nivel más alto en meses, tras la intensificación de los ataques entre Israel e Irán, que afectaron embarcaciones y alteraron envíos desde la principal región productora del mundo.
De acuerdo con reportes de Reuters, los futuros del Brent tocaron un máximo de 82.37 dólares por barril y posteriormente se ubicaron en 79.34 dólares, con un alza cercana al 9 %. En paralelo, el West Texas Intermediate (WTI) avanzó 8 %, para cotizar en 72.38 dólares, luego de alcanzar un pico de 75.33 dólares por unidad.
La tensión se agravó luego de que Tel Aviv lanzara una nueva oleada de ataques contra Teherán, a lo que la nación persa respondió con misiles. El escenario se produce tras la muerte del líder supremo iraní, Alí Jameneí, hecho que profundizó la incertidumbre geopolítica y financiera.
Fuentes navieras informaron que al menos tres petroleros resultaron dañados en el golfo Pérsico y que un marinero falleció, en medio de las represalias que elevaron el riesgo para el tráfico marítimo.
Aunque la producción iraní representa menos del 5 % del suministro global, el país mantiene influencia estratégica sobre el estrecho de Ormuz, paso clave para más del 20 % del consumo mundial de crudo. Analistas advierten que cualquier restricción en ese corredor podría provocar una disrupción severa en el mercado energético.
El encarecimiento del petróleo añade presión inflacionaria y reaviva el riesgo de desaceleración económica global, en un contexto ya marcado por volatilidad financiera.
