Un tribunal de España resolvió a favor de Shakira y anuló una multa relacionada con sus obligaciones fiscales correspondientes al año 2011, por lo que la Agencia Tributaria deberá devolverle alrededor de 60 millones de euros entre pagos, intereses y costas judiciales.
La Audiencia Nacional concluyó que las autoridades fiscales no lograron demostrar que la cantante permaneciera más de 183 días en España durante ese año, requisito legal para considerarla residente fiscal y obligarla a pagar impuestos en el país.
El fallo también señala que no quedó acreditado que Shakira tuviera en ese momento el centro principal de sus intereses económicos o un núcleo familiar legalmente establecido en territorio español.
La resolución aún puede ser impugnada ante el Tribunal Supremo. Mientras tanto, autoridades fiscales recordaron que la artista sí aceptó previamente sanciones relacionadas con evasión fiscal entre 2012 y 2014 mediante un acuerdo judicial.
En años recientes, la cantante enfrentó varios procesos tributarios en España vinculados con su residencia fiscal durante la etapa en que mantenía una relación con el exfutbolista Gerard Piqué.
