El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, calificó ayer de “totalmente inaceptable” la respuesta enviada por Irán a la propuesta del republicano para poner fin a la guerra, que, reportaron medios iraníes, planteó cesar hostilidades en todos los frentes, especialmente en Líbano, y mantener la seguridad de la navegación por el estrecho de Ormuz.

El jefe de la Casa Blanca también criticó al ex presidente estadunidense Barack Obama (2009-2017), al afirmar que no sólo fue bueno con ellos, sino que fue “genial” para Teherán, “poniéndose de su parte, dejando de lado a Israel y a todos los demás aliados, y dándole a Irán una nueva y poderosa oportunidad.”

El republicano arremete contra Barack Obama

El mandatario agregó, sin aportar pruebas de sus afirmaciones, que “cientos de miles de millones de dólares, y mil 700 millones en efectivo, llegaron a Teherán en bandeja de plata. Todos los bancos de Washington, Virginia y Maryland fueron vaciados; era tanto dinero que, cuando llegó, los matones iraníes no tenían ni idea de qué hacer con él. Nunca habían visto tanto, ni lo volverán a ver.

“El dinero fue sacado del avión en maletas y maletines, y los iraníes no podían creer su suerte. Finalmente encontraron al mayor ingenuo de todos, en la forma de un presidente estadunidense débil y estúpido. Fue un desastre como nuestro ‘líder’, ¡pero no tan malo como el somnoliento Joe Biden!”

El mandatario escribió en su red Truth Social que Obama dio a Irán “una nueva oportunidad importante y muy poderosa”.

El Plan de Acción Integral Conjunto (JCPOA, por sus siglas en inglés), el acuerdo nuclear de las potencias occidentales con Irán, fue implementado bajo la administración Obama en 2015 y el republicano lo abandonó en su primer mandato.

Trump renovó sus ataques a la oposición en su plataforma Truth Social y horas antes acusó a Teherán de “jugar con los nervios” y de burlarse de su país como del resto del mundo durante 47 años.

También sostuvo que Teherán se ha burlado de “nuestro país, ahora grande de nuevo”, pero advirtió: “¡ya no se reirán más!”

El mandatario republicano amplió su publicación en Truth Social en la que rechazó la respuesta de Irán a la propuesta de alto el fuego de Estados Unidos. “No me gusta su carta. Es inapropiada”, declaró el mandatario al medio Axios. No quiso revelar detalles sobre lo que le disgustó del texto.

Aseguró además que Estados Unidos vigila con sus satélites la situación del uranio enriquecido iraní, que, aseguró, está sepultado bajo los escombros y amenazó con atacar a los iraníes si intentan extraerlo.

El presidente también mantuvo una “conversación muy agradable” con el primer ministro israelí y prófugo de la Corte Penal Internacional, Benjamin Netanyahu, según dijo, pero recalcó que las negociaciones con Irán son “mi situación, no la de los demás”.

Las declaraciones de Trump se produjeron después de que los medios iraníes informaron que la república islámica envió su respuesta a la propuesta estadunidense al mediador Pakistán.

La agencia oficial de la república islámica, Irna, reportó que Teherán se centraría en buscar el fin de la guerra actual, dejando en segundo plano los temas relacionados con el programa nuclear iraní.

El líder supremo, el ayatollah Mojtaba Jamenei, se reunió con el jefe del Estado Mayor, Ali Abdollahi, y emitió nuevas directrices para continuar las operaciones militares y enfrentar con firmeza a Estados Unidos e Israel; el funcionario anunció que las fuerzas iraníes cuentan con armamento suficiente y se encuentran preparadas para responder de manera rápida, severa y decisiva a cualquier acción enemiga, comunicó la agencia de noticias Fars. No se precisó cuándo tuvo lugar la reunión.

El presidente iraní, Mazoud Pezeshkian, publicó en X que “jamás doblegaremos la cabeza ante el enemigo, y si surge la posibilidad de diálogo o negociación, no significa rendición ni retirada. Más bien, nuestro objetivo es defender los derechos de la nación iraní y proteger los intereses nacionales con firmeza”.

Netanyahu señaló a su vez que la guerra “no ha terminado” porque el uranio de Irán debe retirarse y sus instalaciones de enriquecimiento se tienen que desmantelar y refirió que China apoyó partes del programa de fabricación de misiles de Irán y opinó que Pekín debería reconsiderar su apoyo al país islámico.

En declaraciones al programa 60 Minutes, Netanyahu aseguró que busca reducir “a cero” la ayuda militar estadunidense que recibe su país en la próxima década.

Sostuvo que Israel debe “desacostumbrarse” a la ayuda militar de Estados Unidos que actualmente se acerca a 3.8 mil millones de dólares al año y empezar a ser autosuficiente. Manifestó que este plan de reducción gradual ya está en progreso y busca desarrollarlo a lo largo de la próxima década. “Quiero empezar ahora, no esperar al siguiente Congreso”, indicó.

En mayo de 2026, Netanyahu ratificó una inversión masiva de unos 350 mil millones de shekels unos (120 mil 635 millones de dólares) para reforzar la autosuficiencia armamentística de Israel, así como la producción propia de misiles y aeronaves.