La continuidad de Saúl Álvarez en el boxeo profesional quedó en duda tras la derrota frente a Terence Crawford, quien lo venció por decisión unánime el 13 de septiembre en el Allegiant Stadium, resultado que le costó al mexicano los cinturones del peso supermediano.

A sus 35 años, el pugilista tapatío llega a este punto con más de dos décadas de carrera, en la que conquistó títulos en cuatro divisiones y se consolidó como una de las figuras más reconocidas del boxeo mundial. Tras la pelea, surgieron versiones sobre un posible retiro, aunque el propio boxeador dejó abierta la puerta a seguir activo.

En una charla en el podcast “Cracks”, Álvarez comentó que su idea inicial era retirarse a los 37 años, pero reconoció que ese plan podría cambiar. Señaló que factores como el interés del promotor Turki Alalshikh y el impacto que genera en la industria influyen en su decisión de continuar en el ring.

El mexicano adelantó que se mantiene en buen estado físico y mental, y que su siguiente combate podría realizarse el 12 de septiembre en Riad, Arabia Saudita, donde buscaría nuevamente un título mundial, como parte de su calendario de peleas internacionales.