La consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde Luján, aclaró que el caso relacionado con el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, no cuenta con una solicitud formal de extradición por parte de Estados Unidos, sino únicamente con una petición de detención provisional.

Durante la conferencia de la presidenta Claudia Sheinbaum, explicó que este tipo de solicitud se utiliza en situaciones de urgencia, cuando existe riesgo de fuga o de interferencia en el proceso, pero señaló que en este caso no se presentaron elementos suficientes para sustentar esa condición. Añadió que la petición provino de la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York.

Indicó que la Secretaría de Relaciones Exteriores solicitó información adicional al gobierno estadounidense, tras la opinión de la Fiscalía General de la República, que consideró insuficientes los datos presentados. En caso de acreditarse la urgencia, un juez de control podría autorizar la detención provisional y abrir un plazo de 60 días para formalizar la solicitud de extradición.