Un tribunal federal en California dio inicio al proceso judicial que enfrenta a Elon Musk contra Sam Altman y la organización OpenAI, en un caso que gira en torno a la estructura y el rumbo de la empresa dedicada al desarrollo de inteligencia artificial.
La demanda fue presentada por Musk, quien cuestiona la transformación de OpenAI de una entidad sin fines de lucro a un modelo con participación comercial, así como su vínculo con la empresa Microsoft. El empresario argumenta que estos cambios se apartan de los principios originales bajo los que se fundó la organización.
Por su parte, OpenAI rechaza las acusaciones y sostiene que la evolución de su modelo fue conocida previamente por Musk antes de su salida en 2018, además de defender la legalidad de su estructura actual.
El juicio se desarrolla en la ciudad de Oakland y contempla la participación de testigos del sector tecnológico, en un proceso que podría prolongarse durante varias semanas.
El caso se centra en aspectos legales sobre la gobernanza, financiamiento y objetivos de la empresa, en medio de un contexto de creciente relevancia de la inteligencia artificial a nivel global.
