A partir de este martes 3 de noviembre de 2026, entró en vigor la regulación de la Secretaría de Educación Pública (SEP) que restringe el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos digitales personales durante las jornadas escolares en planteles de educación básica de todo el país.

La medida aplica en escuelas públicas y particulares de educación inicial, preescolar, primaria y secundaria. El objetivo es reducir las distracciones, mejorar la concentración de los estudiantes y fortalecer la convivencia dentro de los centros educativos.

De acuerdo con los lineamientos, en educación básica los alumnos no podrán utilizar sus teléfonos durante las clases ni en los periodos de recreo.

Sin embargo, la disposición contempla excepciones. Los dispositivos podrán utilizarse cuando exista una finalidad pedagógica y el docente lo autorice como parte de las actividades educativas. También se permitirán en situaciones de emergencia, por motivos de salud, discapacidad, accesibilidad o inclusión, así como ante necesidades extraordinarias de la comunidad escolar.

En el caso de preparatorias y bachilleratos, cada institución establecerá sus propias reglas mediante acuerdos con su comunidad educativa, por lo que las condiciones de uso podrán variar entre planteles.

Para las universidades, la SEP promoverá, en coordinación con la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES), el uso crítico y responsable de la tecnología, incluyendo temas como inteligencia artificial y el funcionamiento de los algoritmos.

La regulación fue aprobada por las autoridades educativas de las 32 entidades federativas. La SEP sostiene que busca recuperar los espacios de convivencia presencial y evitar que el uso excesivo de dispositivos afecte el aprendizaje y las relaciones entre estudiantes.

La disposición no representa una prohibición general de que los alumnos lleven teléfonos a las escuelas, sino una restricción de su utilización durante la jornada escolar, con excepciones específicas.