La coalición del primer ministro Benjamin Netanyahu encabezaba el recuento de las elecciones legislativas en Israel, con el 51.8% de los votos contabilizados, aunque todavía estaba lejos de alcanzar la mayoría parlamentaria.

Con los resultados parciales, el bloque de derecha y extrema derecha obtenía 55 de los 120 escaños de la Knéset, mientras que la alianza opositora encabezada por el centrista Gadi Eisenkot sumaba 49. Los partidos árabes israelíes concentraban los 16 escaños restantes.

Para formar gobierno se necesitan al menos 61 escaños, por lo que ninguno de los dos bloques alcanzaba por sí solo el número necesario para controlar el Parlamento. Los resultados aún podían cambiar conforme avanzara el escrutinio.

La elección representó un nuevo examen para Netanyahu, quien ha encabezado el gobierno israelí durante varios periodos y ha enfrentado fuertes cuestionamientos por su gestión de los conflictos armados en la región, particularmente después de los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023.

Por su parte, Eisenkot, exjefe del Estado Mayor de las Fuerzas de Defensa de Israel, buscaba reunir apoyos suficientes para desplazar al actual primer ministro. Los partidos árabes podrían desempeñar un papel clave en las negociaciones para definir la próxima coalición de gobierno.

Aunque Netanyahu mantenía la ventaja en el recuento parcial, el resultado final y las posibles alianzas políticas serían determinantes para conocer quién podría formar el próximo gobierno israelí.