La presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, respondió a las declaraciones de la gobernadora de Chihuahua, María Eugenia Campos Galván, sobre la reunión privada que ambas sostuvieron el 19 de septiembre en Ciudad Juárez, en medio de la controversia por la participación de presuntos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de Estados Unidos en un operativo contra el crimen organizado en la Sierra Tarahumara.

Durante su conferencia matutina del jueves 22 de octubre, la mandataria federal señaló que corresponde a la Fiscalía General de la República (FGR) evaluar si existen elementos para investigar a la gobernadora por su posible conocimiento de las actividades de agentes estadounidenses en territorio mexicano.

Sheinbaum se refirió también a las declaraciones que Campos realizó en una entrevista con el periodista Carlos Loret de Mola, en la que describió su encuentro como una conversación marcada por reclamos mutuos y reconoció que ambas elevaron la voz.

La presidenta sostuvo que las declaraciones de la mandataria estatal deben ser valoradas por las autoridades ministeriales y evitó adelantar conclusiones sobre una eventual responsabilidad penal.

“En términos de la comisión de un delito, quien resuelve si puede presentar una carpeta de investigación es la Fiscalía General de la República”, señaló, de acuerdo con reportes de su conferencia de prensa.

Sheinbaum niega acuerdos políticos y rechaza proteger a criminales

La controversia también ha generado versiones sobre un posible acuerdo entre el Gobierno federal y la administración estatal relacionado con la detención del exfiscal general de Chihuahua, César Jáuregui Moreno.

Ante estos señalamientos, Sheinbaum ha rechazado que exista un pacto político para responsabilizar al exfuncionario o para favorecer a alguna de las partes involucradas.

La presidenta ha insistido en que las investigaciones deben desarrollarse conforme a la ley y que no corresponde al Poder Ejecutivo determinar culpabilidades.

Asimismo, ha rechazado las acusaciones sobre supuestos acuerdos con grupos criminales y ha defendido la actuación de su gobierno en materia de seguridad.

El caso ha provocado cuestionamientos sobre la coordinación entre las autoridades federales y estatales, así como sobre los límites legales de la colaboración con agencias extranjeras.

La reunión privada estuvo marcada por reclamos mutuos

La gobernadora Maru Campos reveló en entrevista con Latinus que el encuentro con Sheinbaum, realizado en las instalaciones del aeropuerto de Ciudad Juárez, fue tenso y estuvo acompañado de reproches relacionados con la seguridad en Chihuahua y la presencia de agentes estadounidenses.

“Hubo una conversación muy fuerte, muy tensa, una conversación llena de reproches, de reclamos mutuos”, relató la mandataria estatal.

Campos aseguró que ambas elevaron la voz durante la conversación, que habría durado alrededor de diez minutos. Según su versión, la presidenta le reclamó por la participación de agentes estadounidenses en el operativo y por las tensiones generadas entre los gobiernos estatal y federal.

Por su parte, la gobernadora afirmó que también expresó sus inconformidades por los señalamientos políticos que, según dijo, se habían realizado contra su administración.

Campos negó haber llegado a un acuerdo político con la presidenta y sostuvo que el encuentro estuvo relacionado con las diferencias en materia de seguridad y la necesidad de mejorar la comunicación entre ambas administraciones.