Los votantes de California decidirán en noviembre si aprueban un impuesto extraordinario del 5% sobre el patrimonio neto de los multimillonarios que residen en el estado. La propuesta busca recaudar recursos para financiar servicios públicos, principalmente el sistema de salud.
La iniciativa afectaría a cerca de 200 multimillonarios y podría generar alrededor de 100 mil millones de dólares, según sus promotores, quienes argumentan que los fondos ayudarían a compensar los recortes federales a programas de atención médica impulsados durante la administración de Donald Trump.
Sin embargo, la medida enfrenta una fuerte oposición. Entre sus detractores se encuentra Sergey Brin, cofundador de Google, quien ha contribuido a financiar la campaña contra la propuesta. Los opositores advierten que el impuesto podría provocar la salida de grandes fortunas y empresas, además de reducir los ingresos fiscales del estado.
El gobernador Gavin Newsom también anunció que votará en contra, mientras que el sindicato United Domestic Workers considera que un gravamen por única vez no resolvería los problemas presupuestarios de California.
Por su parte, los defensores de la iniciativa sostienen que la recaudación ayudaría a proteger a las personas de bajos ingresos y a los sectores que dependen de programas públicos de salud, especialmente en comunidades rurales donde el cierre de hospitales puede dejar a miles de personas sin acceso a atención médica.
