La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, reconoció que los cambios en la Fiscalía General del Estado no se habrían producido sin el operativo en el que participaron agentes de la CIA. Explicó que el caso permitió conocer actuaciones del exfiscal y de otros funcionarios que, según dijo, se realizaron sin informarle.
La mandataria afirmó que no puede aceptar que servidores públicos de la Fiscalía actúen por cuenta propia y cuestionó si situaciones similares pudieron ocurrir en otros momentos. Señaló que las investigaciones continúan tanto en la Fiscalía estatal como en la Fiscalía General de la República, con la que mantiene reuniones de seguimiento.
Sobre las repercusiones políticas del caso, Campos sostuvo que fue ella quien quedó en confrontación con la presidenta Claudia Sheinbaum, mientras que los funcionarios que participaron en el operativo no enfrentaron directamente ese conflicto. Aseguró que antes de estos hechos no había tenido problemas con la titular del Ejecutivo federal.
