La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo reconoció que persisten deficiencias en hospitales públicos, aunque consideró que estas no significan que todo el sistema de salud funcione mal, en medio de las inconformidades de trabajadores del IMSS que convocaron a manifestarse este martes.

La mandataria sostuvo que su administración ha trabajado durante dos años para mejorar los servicios médicos y señaló que los problemas detectados en algunas unidades no deben considerarse una situación que afecte por igual a todos los hospitales del país.

Sheinbaum admitió que algunos centros médicos enfrentan falta de personal, que trabajadores contratados durante la pandemia de COVID-19 siguen sin regularizar su situación laboral y que existen dificultades para llevar los medicamentos de los almacenes hasta las unidades de atención.

Ante estas condiciones, indicó que instruyó a las autoridades del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) a revisar los hospitales, identificar las carencias y atender las demandas que tengan sustento.

Como parte de esas revisiones, mencionó el envío de personal de Birmex a cuatro hospitales del IMSS en la Ciudad de México. Según explicó, en tres no encontraron problemas, mientras que en el restante detectaron situaciones que requieren atención.

La presidenta también destacó que durante su administración se han concluido 34 hospitales, rehabilitado 650 quirófanos y otorgado base a 55 mil 722 trabajadores de instituciones públicas de salud.

Sobre las protestas previstas para este martes, Sheinbaum reconoció el derecho de los trabajadores a manifestarse y aseguró que sus planteamientos serán escuchados, con la condición de que las movilizaciones se realicen de manera pacífica.