La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo advirtió que la sobrepoblación en los centros penitenciarios representa un problema de derechos humanos y seguridad, por lo que su gobierno construirá seis nuevas cárceles para ampliar la capacidad del sistema y mejorar las condiciones de reclusión.

Durante la conferencia matutina de este martes, la mandataria señaló que las más de 70 mil detenciones realizadas durante su administración han incrementado la presión sobre algunos penales estatales. Sostuvo que las personas privadas de la libertad conservan sus derechos y que la saturación también dificulta la vigilancia cuando el número de custodios es insuficiente.

Ante esta situación, anunció que el Gobierno federal apoyará la construcción de nuevos centros penitenciarios en Sonora, Sinaloa, Nayarit, Estado de México, Chiapas y Veracruz, con una capacidad conjunta de 18 mil 480 espacios.

El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, Omar García Harfuch, informó que la primera instalación se edificará en Sinaloa y tendrá capacidad para 2 mil 640 personas. El proyecto se anunció después de los hechos recientes registrados en el penal de Mazatlán, donde se mantendrá el refuerzo de seguridad con elementos de la Guardia Nacional y personal federal de Prevención y Reinserción Social.

Las nuevas cárceles contarán con tecnología de vigilancia, sistemas de inspección y bloqueo de señales, además de módulos para clasificar a las personas internas según su perfil y nivel de riesgo. También dispondrán de espacios para educación, trabajo y actividades deportivas.

Sheinbaum precisó que los centros no serán operados por empresas privadas, sino por autoridades federales o estatales. Añadió que su estrategia de seguridad contempla tanto el fortalecimiento del sistema penitenciario como medidas de prevención, entre ellas la ampliación de espacios educativos para jóvenes.