La Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco) advirtió que el precio de un platillo puede aumentar de manera considerable al pedirlo mediante una aplicación de entrega, debido a los distintos cargos que se agregan al momento de realizar la compra.

La dependencia explicó que, además del costo de los alimentos, pueden cobrarse tarifas por servicio, envío, pedido mínimo y alta demanda. Esta última puede aumentar durante horarios de mayor actividad o cuando las condiciones climáticas reducen la disponibilidad de repartidores.

Profeco también indicó que algunos restaurantes manejan precios diferentes dentro de las aplicaciones respecto a sus establecimientos o servicios de entrega propios. Como ejemplo, un platillo de 150 pesos podría terminar en alrededor de 182.50 pesos al sumar 10 pesos de envío y una propina de 15%, sin considerar otros cargos.

Ante estas diferencias, la dependencia recomendó revisar el costo total y el desglose de cargos antes de confirmar el pedido. También sugirió comparar el mismo restaurante en distintas plataformas y consultar si cuenta con servicio de entrega propio.

En el caso de las membresías que ofrecen envíos gratuitos o descuentos, Profeco aconsejó calcular primero cuánto se gasta normalmente en pedidos y compararlo con el costo de la suscripción para determinar si realmente representa un ahorro.

La propina, recordó la dependencia, es voluntaria y corresponde al repartidor. Por ello, recomendó verificar que no haya sido incluida automáticamente en el total antes de realizar el pago.