El presidente nacional del PAN, Jorge Romero Herrera, llamó a recuperar las comunidades, carreteras y espacios públicos donde, según afirmó, organizaciones criminales han impuesto condiciones mediante cobros, control de actividades económicas y restricciones a la movilidad.
El dirigente panista sostuvo que la crisis de seguridad no debe medirse únicamente por homicidios y enfrentamientos, sino también por la pérdida de control territorial y la capacidad de grupos delictivos para influir en la vida cotidiana de la población.
Romero afirmó que en algunas regiones los ciudadanos identifican a los grupos criminales como quienes ejercen el control, mientras la autoridad pierde presencia y capacidad de respuesta. También advirtió sobre el riesgo de que estas organizaciones logren influir o someter a servidores públicos.
“Cuando el crimen sustituye funciones del Estado o logra someter a quienes deberían combatirlo, estamos frente a una amenaza directa a nuestra democracia”, sostuvo el dirigente panista.
Ante este escenario, el PAN plantea una estrategia basada en el fortalecimiento de las instituciones, el uso de inteligencia y el combate a las estructuras financieras de las organizaciones criminales. Romero también propuso una política de cero tolerancia frente a posibles vínculos entre servidores públicos y grupos delictivos.
El dirigente insistió en que recuperar la seguridad implica garantizar que las familias puedan desplazarse, trabajar y utilizar los espacios públicos sin estar sujetas a las condiciones impuestas por la delincuencia.
Su posicionamiento forma parte de la agenda de seguridad que Acción Nacional busca impulsar, con énfasis en la recuperación territorial y el fortalecimiento de las capacidades del Estado frente a las organizaciones criminales.
