Chihuahua, Chih.- El Pleno del Congreso del Estado aprobó este martes el dictamen impulsado por la diputada Rosana Díaz Reyes para incorporar a la legislación estatal el Deber de Conservación Activa, con el propósito de garantizar el cuidado permanente de teatros, museos, recintos y demás infraestructura cultural de Chihuahua.
La propuesta, analizada y dictaminada por la Comisión de Cultura que preside Díaz Reyes, adiciona el artículo 47 Bis a la Ley de Desarrollo Cultural para el Estado de Chihuahua y establece una obligación concreta para las autoridades: no esperar a que los espacios culturales presenten daños o un deterioro grave para intervenirlos.
“Estamos cambiando la manera de entender la conservación de nuestro patrimonio. No podemos esperar a que un teatro, un museo o un espacio cultural se deteriore para entonces pensar en rescatarlo. El Estado debe estar permanentemente al pendiente de su cuidado, mantenimiento y preservación”, señaló Rosana Díaz.
El dictamen establece que la Secretaría y los ayuntamientos tendrán el deber de conservación activa de todo el equipamiento e infraestructura cultural mediante acciones encaminadas a su conservación, mantenimiento, preservación y reconstrucción.
La legisladora explicó que uno de los aspectos centrales de la reforma consiste en transformar lo que anteriormente podía considerarse una tarea administrativa en una obligación legal para las autoridades responsables de estos espacios.
“El patrimonio cultural pertenece a las y los chihuahuenses. Conservarlo no debe depender de que exista una emergencia, de que aparezcan daños visibles o de que llegue el momento de una restauración mayor. Tenemos que prevenir el deterioro y prolongar la vida de los espacios donde se desarrolla nuestra cultura”, afirmó.
Durante el análisis realizado en la Comisión de Cultura también se determinó incorporar a los ayuntamientos entre los sujetos obligados, debido a las responsabilidades municipales relacionadas con la infraestructura destinada al desarrollo, promoción y difusión de las actividades artísticas y culturales.
Díaz Reyes destacó que la conservación de estos inmuebles tiene además una dimensión social, debido a que mantenerlos en condiciones adecuadas permite garantizar el ejercicio del derecho humano de las y los chihuahuenses a la cultura.
“Cuidar nuestros teatros, museos y espacios culturales es cuidar nuestra memoria, nuestra identidad y aquello que vamos a dejar a las siguientes generaciones. La conservación debe comenzar antes del deterioro, no después”, concluyó.
Con la aprobación del dictamen, Chihuahua avanza hacia un modelo preventivo de protección de su infraestructura cultural, en el que la preservación permanente se incorpora como una responsabilidad expresa de las autoridades estatales y municipales.
