Más de 600 migrantes partieron de Tapachula, Chiapas, en una nueva caravana denominada “Sueños sin Fronteras”, con la intención de llegar a la Ciudad de México y buscar mejores oportunidades para permanecer en el país.
La movilización está integrada por familias, niños y personas provenientes de distintos países de América Latina y el Caribe. Algunos de los participantes llevan meses en Tapachula mientras esperan una respuesta a sus solicitudes de refugio y enfrentan dificultades para conseguir empleo y cubrir sus necesidades básicas.
La Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) es la instancia encargada de recibir, analizar y resolver las solicitudes de reconocimiento de la condición de refugiado en México. Mientras avanzan sus trámites, los migrantes buscan trasladarse hacia otras regiones del país.
Para algunos integrantes de la caravana, México dejó de ser únicamente un punto de tránsito hacia Estados Unidos y ahora representa una alternativa para establecerse y trabajar, ante el endurecimiento de las políticas migratorias estadounidenses tras el regreso de Donald Trump a la Casa Blanca.
