La gobernadora María Eugenia Campos Galván cuestionó que recursos públicos puedan quedar abandonados por decisiones políticas y relató el caso de una administración estatal que, según dijo, dejó butacas, uniformes, útiles escolares, juegos para parques y vehículos nuevos almacenados porque pertenecían al gobierno anterior.

Campos Galván calificó esta práctica como una muestra de “miseria humana” y señaló que los intereses políticos no deben estar por encima del aprovechamiento de bienes destinados a la población. Consideró que los gobiernos deben dar continuidad a los proyectos que benefician a los ciudadanos, independientemente de quién haya realizado la inversión. La mandataria advirtió que situaciones de este tipo generan dudas sobre las condiciones en que pudieron quedar otros servicios e instalaciones públicas. “Imagínate cómo dejaron hospitales, cómo dejaron escuelas, cómo dejaron centros deportivos”, expresó.