Una sequía prolongada de tres años —clasificada entre severa y extrema— mantiene bajo máxima presión hídrica a Chihuahua capital. La combinación de estrés hídrico regional, sobreexplotación de mantos freáticos y crecimiento acelerado de la demanda perfila un escenario crítico que exige proyectos de infraestructura de gran calado para evitar el agotamiento total de las fuentes de abastecimiento. El especialista en temas hídricos y rector de la Universidad Tecnológica de Chihuahua (UTCH), Kamel Athie, lanzó una advertencia directa sobre el estado que guardan los tres pozos principales de abastecimiento de la zona urbana, El Sauz-Encinillas, Chihuahua-Sacramento y  Tabalaopa-Aldama.

Aunque la Junta Central (JCAS) y la Junta Municipal de Agua y Saneamiento (JMAS) han puesto en marcha planes de contención y ahorro de consumo, las proyecciones indican que reducir la demanda es insuficiente sin incrementar substancialmente la oferta. Para revertir la tendencia antes de alcanzar el “Día Cero”, Athie plantea que la solución definitiva requiere incorporar fuentes de agua superficiales externas, señalando al Río Conchos como la opción estratégica más viable. El reto principal radica en la magnitud financiera de estas obras. El llamado es articular una bolsa de inversión coordinada entre el Gobierno Federal, el Gobierno del Estado y la iniciativa privada para arrancar de inmediato los estudios de factibilidad técnica y captación de fondos.