Las cárceles de Estados Unidos concentran actualmente a varios de los narcotraficantes mexicanos más influyentes de las últimas décadas, entre ellos Joaquín “El Chapo” Guzmán, Ismael “El Mayo” Zambada, Genaro García Luna, Miguel Ángel Treviño Morales “Z-40”, Omar Treviño Morales “Z-42” y Rafael Caro Quintero, quienes enfrentan o ya cumplen condenas por narcotráfico, delincuencia organizada y otros delitos federales.
Entre los casos más relevantes destaca el de “El Mayo” Zambada, para quien la Fiscalía estadounidense solicitó cadena perpetua y una multa de 15 mil millones de dólares, al considerarlo uno de los principales responsables del tráfico de drogas hacia ese país durante varias décadas. La sentencia será definida por un juez federal.
La lista también incluye a Rafael Caro Quintero, reclamado por el asesinato del agente de la DEA Enrique “Kiki” Camarena; así como a los hermanos Miguel y Omar Treviño Morales, exlíderes de Los Zetas, extraditados para enfrentar procesos por narcotráfico y delincuencia organizada.
La concentración de estos líderes criminales en prisiones estadounidenses forma parte de la estrategia de cooperación entre ambos países para procesar a integrantes de alto perfil del crimen organizado, mientras continúan los juicios y extradiciones de otros presuntos operadores de cárteles mexicanos.
