Aunque las autoridades aún no se han sentado frente a frente con los notarios, el compromiso de seguir de cerca los delitos sigue en pie. “Estamos atentos y abiertos”, señalaron, dejando en claro que el camino legal correcto para resolver esto es interponer las denuncias ante la Fiscalía General del Estado, que es la instancia competente.

Mientras tanto, la policía municipal ya está haciendo su parte y se reporta lista para colaborar en lo que sea necesario.

La urgencia es real: el propio fiscal Carlos Manuel Salas advirtió que los ataques a las notarías no frenan, y tras las recientes agresiones a las oficinas, las investigaciones por despojo y uso de papeles falsos ya están marchando a toda prisa.