El ministro de Relaciones Exteriores de Irán, Abás Araqchi, afirmó que su país mantendrá una política basada en acciones y no en declaraciones frente a las amenazas de sus adversarios, al asegurar que Teherán responderá de manera firme a cualquier agresión contra su territorio.
El funcionario sostuvo que la República Islámica no modificará su postura por presiones externas y reiteró que las decisiones del gobierno estarán orientadas a proteger la soberanía nacional y los intereses del país. Asimismo, insistió en que Irán no actuará bajo intimidaciones ni aceptará condiciones impuestas por otras naciones.
Las declaraciones se producen en medio de la tensión que persiste con Estados Unidos tras los recientes enfrentamientos en torno al estrecho de Ormuz, donde ambos gobiernos mantienen diferencias sobre la aplicación del alto al fuego y la reanudación de las negociaciones.
Araqchi subrayó que la estrategia iraní privilegiará las decisiones concretas sobre la retórica política, al tiempo que advirtió que cualquier intento de presión recibirá una respuesta proporcional por parte de Teherán.
