Estados Unidos incrementó a más de 300 millones de dólares la asistencia destinada a Venezuela tras los terremotos que devastaron la zona norte del país y desplegó un equipo de marines para rehabilitar el puerto de La Guaira, con el objetivo de restablecer el ingreso de ayuda humanitaria por vía marítima.
El Departamento de Estado informó que los nuevos recursos permitirán ampliar el envío de alimentos, medicinas, agua potable, refugios temporales y equipo de emergencia para las regiones más afectadas. Paralelamente, especialistas militares estadounidenses trabajan de forma ininterrumpida para reparar la infraestructura portuaria dañada por los sismos.
Las labores también incluyen la operación del buque anfibio USS Fort Lauderdale, que transporta maquinaria y suministros para acelerar la recuperación del puerto, considerado uno de los principales puntos de entrada de mercancías a Venezuela.
El despliegue forma parte del operativo internacional de asistencia activado tras la emergencia, que busca garantizar el abastecimiento de insumos esenciales mientras continúan las tareas de rescate y atención a los miles de damnificados.
