En el país, 13 por ciento de niños y adolescentes sufrieron alguna forma de explotación o abuso sexual facilitado por las tecnologías digitales y de comunicación. Esto implica que 1.6 millones de infantes y adolescentes de 12 a 17 años fueron víctimas de esos delitos en un año, señala el estudio Disrupting Harm en México, presentado ayer.
La investigación del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (Unicef), Interpol y ECPAT International refiere que uno de cada ocho adolescentes usuarios de Internet en México experimentó abuso y explotación sexual en el ciberespacio.
El sondeo Disrupting Harm evidencia que la forma más común de abuso y explotación sexual que experimentaron los infantes y adolescentes fue la exposición no deseada a imágenes sexuales (7 por ciento), expuso Camila Perera, investigadora del Unicef Innocenti. Añadió que a 4 por ciento se les pidió que compartieran imágenes o videos de partes íntimas y a 3 por ciento se les ofreció dinero o regalos por imágenes o videos sexuales. Asimismo, 47 por ciento fueron objeto de al menos dos formas de abuso y explotación por el mismo perpetrador o de personas diferentes.
Las tres principales aplicaciones mediante las cuales la infancia nacional experimentó esas situaciones son propiedad de Meta. Facebook (52 por ciento) y WhatsApp (45 por ciento) fueron las más comunes, seguidas por Instagram (11 por ciento) y TikTok (8 por ciento).
De igual forma, 3 por ciento de los incidentes ocurrieron en YouTube, y 2 por ciento en Snapchat.
Fernando Carrera, representante de Unicef en México, señaló que alrededor de 37 países en el mundo cuentan con algún tipo de legislación para regular el acceso de infantes y adolescentes a pantallas y redes.
La mayor parte están en Europa, pero también hay en Australia y Canadá. Destacó el caso de Brasil, donde hace tres meses entró en vigor el Estatuto Digital del Niño y del Adolescente, para protegerlos en esos entornos.
Lorena Villavicencio, titular del Sistema Nacional de Protección Integral de Niñas, Niños y Adolescentes, expuso que el hecho de que 13 por ciento de infantes y adolescentes que navegan en redes hayan sido víctimas de esas prácticas “es un porcentaje altísimo”, más si se tiene en cuenta que 94 por ciento del sector “habita espacios virtuales”. Ello “nos obliga a establecer una regulación”.
Recordó que la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo se ha pronunciado a favor de analizar la pertinencia de crear una regulación que proteja a infantes y adolescentes en las redes sociales, y en general en torno al uso de pantallas e inteligencia artificial.
Fabio González, de ECPAT International, expuso que la encuesta arrojó que una de cada tres niñas, niños y adolescentes no le confió a nadie lo sucedido (32 por ciento) y muy pocos acudieron a servicios formales de apoyo (2 por ciento) o a la policía (menos de uno por ciento).
De los infantes violentados en línea, 24 por ciento recibió amenazas del agresor para no denunciar, 21 por ciento no sabía que se podía denunciar y 28 por ciento no tenía conocimiento sobre adónde acudir.
