La legisladora del Partido de Morena Edith Palma expuso una reserva ante el Pleno del Congreso, la cual fue dirigida hacia la Comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales buscando que las acciones afirmativas en materia electoral no se quedaran simplemente en papel, sino que realmente dieran posibilidad de ganar a personas de grupos históricamente excluidos, es decir, los partidos pudieran cumplir con las cuotas de inclusión postulando a personas de pueblos originarios, personas con discapacidad, juventudes o diversidad sexual.

La reserva presentada por Palma Ontiveros buscaba crear distritos electorales preferentes para estas candidaturas, de manera que no dependieran de decisiones discrecionales de los partidos ni terminaran siempre en los distritos más difíciles. La idea incluía que la autoridad electoral asignara esos distritos mediante un mecanismo de insaculación y que, una vez asignados, los partidos estuvieran obligados a postular ahí a personas de los grupos señalados.

Los diputados de Acción Nacional (PAN) y del Revolucionario Institucional (PRI) votaron en contra de la reserva, por lo que el dictamen quedó sin estos cambios y se mantiene el esquema actual, en el que la ubicación de las candidaturas sigue dependiendo de las decisiones de los partidos políticos.