La Casa Blanca responsabilizó directamente a lo que llamó un “culto de odio de la izquierda” por el intento de atentado contra Donald Trump durante la cena de corresponsales en Washington, un episodio que elevó la tensión política en Estados Unidos.

La portavoz presidencial, Karoline Leavitt, afirmó que la violencia está ligada a una “demonización sistemática” del mandatario por parte de sectores políticos y mediáticos, señalando que ese discurso ha contribuido a generar un clima que desemboca en ataques como el ocurrido.

El hecho ocurrió cuando un hombre armado intentó ingresar al evento en el hotel Hilton, donde se encontraban Trump y altos funcionarios. El agresor fue detenido tras un intercambio de disparos con agentes, dejando a un elemento de seguridad herido, mientras el presidente fue evacuado sin daños.

El sospechoso enfrenta cargos federales, incluido intento de asesinato del presidente, delito que podría derivar en cadena perpetua, mientras las autoridades investigan sus motivaciones y el nivel de planeación del ataque.