“Es seguro estar en México”, afirmó la presidenta Claudia Sheinbaum, quien puso énfasis en que el ataque de Teotihuacán no está vinculado con delincuencia, ya que el agresor, Julio César Jasso Ramírez, de 27 años, no solo tenía “problemas psicológicos”, sino que era un imitador de situaciones de violencia de Estados Unidos.
La inquilina de Palacio Nacional, en la conferencia matutina, destacó, además, que el tiroteo en la zona arqueológica, que dejó dos muertos –uno de ellos el propio atacante por suicidio– y al menos 13 heridos, es un caso inédito, por lo que ordenó reforzar la seguridad de esas zonas, donde, admitió, no hay arcos de seguridad.
“Todos sabemos que no habíamos presenciado algo así en México. Es la primera vez que ocurre. Esta persona, por todo lo que indican las autoridades ministeriales tenía rasgos, problemas psicológicos y estaba influenciado por episodios que habían ocurrido en el exterior.
“No es algo que esté vinculado con delincuencia, hasta donde tenemos toda información. Sino es el hecho de una persona que toma esta decisión, y como lo señala el fiscal del Estado de México, lo tenía preparado de acuerdo con las investigaciones que están haciendo”, declaró la mandataria.
