El gobierno de Estados Unidos busca concretar un acuerdo integral con Irán que vaya más allá de compromisos parciales, en un intento por redefinir la relación bilateral y frenar el desarrollo nuclear del país asiático, confirmó el vicepresidente JD Vance al señalar que las negociaciones siguen en curso pese a los recientes fracasos diplomáticos.

La administración encabezada por Donald Trump plantea que cualquier pacto debe incluir garantías firmes para impedir que Teherán acceda a armas nucleares, a cambio de permitir su integración económica global. Vance sostuvo que Washington está dispuesto a abrir la puerta al crecimiento económico iraní si abandona su programa nuclear, en lo que calificó como una oportunidad para transformar el escenario geopolítico.

Sin embargo, las conversaciones recientes en Pakistán no lograron avances concretos tras más de 20 horas de diálogo, evidenciando las diferencias entre ambas partes: mientras Estados Unidos exige el fin total del enriquecimiento de uranio, Irán defiende su derecho a mantenerlo con fines civiles.

El intento de alcanzar un “gran acuerdo” ocurre en un contexto de alta tensión tras semanas de conflicto, un frágil alto al fuego y medidas de presión como bloqueos económicos y militares, lo que deja en incertidumbre el futuro de las negociaciones y el riesgo de una nueva escalada en la región.