Las principales aerolíneas europeas encendieron las alertas y pidieron a la Unión Europea medidas inmediatas para evitar una crisis en el sector, ante el riesgo de escasez de combustible provocado por el conflicto en Oriente Medio.

La industria advierte que la situación podría afectar operaciones en plena temporada alta si no se toman decisiones urgentes.

A través de la asociación Airlines for Europe (A4E), las compañías solicitaron suspender impuestos al transporte aéreo, flexibilizar regulaciones ambientales y garantizar el suministro de queroseno, además de permitir el uso de combustibles alternativos importados.

También plantearon monitorear las reservas a nivel regional e incluso evaluar compras conjuntas para evitar desabasto.

El reclamo surge en medio de restricciones en rutas aéreas y cierres de espacio aéreo derivados de la escalada bélica entre Estados Unidos, Israel e Irán, lo que ha encarecido costos y limitado la operación de vuelos.

A esto se suma el impacto en el estrecho de Ormuz, punto clave para el suministro energético global, que amenaza con reducir la disponibilidad de combustible para la aviación en cuestión de semanas.

Las aerolíneas también pidieron evitar sanciones por cancelaciones o cambios de itinerario y establecer medidas que obliguen a refinerías a priorizar el abasto del sector.

La presión sobre Bruselas refleja un escenario donde la industria aérea enfrenta una combinación de guerra, costos elevados y riesgo logístico, con posibles repercusiones directas en precios y disponibilidad de vuelos para los pasajeros.