El presidente Donald Trump prosigue con la remodelación de la Casa Blanca, donde instaló una estatua de Cristóbal Colón y cambió el enlosado en el suelo del ala oeste de la residencia.

La figura de mármol del navegante y descubridor Colón es una réplica de otra derribada por manifestantes antirracistas en la ciudad de Baltimore en 2020.

“Cristóbal Colón fue el héroe original de Estados Unidos y uno de los hombres más valientes y visionarios que jamás haya pisado la faz de la Tierra”, dijo Trump en una carta fechada el domingo dirigida a una organización italoestadounidense que donó la estatua.

La figura fue colocada discretamente el domingo en un patio frente al edificio de oficinas ejecutivas Eisenhower, que forma parte del complejo de la Casa Blanca.

Una de las primeras medidas de Trump al volver a la Casa Blanca fue recuperar el día de homenaje a Colón, en lugar del reconocimiento a la historia de los indígenas estadounidenses introducido bajo su predecesor demócrata, Joe Biden.

La famosa columnata blanca que conduce al Despacho Oval, en el ala oeste de la residencia, tenía en el suelo unas losas de arenisca algo desgastadas, que Trump reemplazó por granito negro.

“Es un gran contraste. El blanco con el negro”, dijo Trump a los periodistas mientras les mostraba las obras en curso tras una ceremonia para tomar juramento al nuevo secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin.

Cuando le preguntaron quién estaba pagando este nuevo suelo, Trump respondió: “Yo”.

Trump ha convertido la antes escasamente decorada columnata en un “Paseo de la Fama Presidencial”, completo con retratos enmarcados en oro y mordaces inscripciones sobre algunos de sus predecesores.