El gobierno de Estados Unidos, encabezado por el presidente Donald Trump, autorizó este viernes la venta de parte del oro venezolano en el mercado estadounidense, como parte de una nueva flexibilización de las sanciones económicas impuestas a Caracas tras la caída del gobierno de Nicolás Maduro a principios de este año.
De acuerdo con un documento publicado por el Departamento del Tesoro, la licencia permite nuevamente realizar transacciones con la Compañía General de Minería de Venezuela (Minerven) y sus filiales, siempre bajo estrictos controles y con operaciones canalizadas a través de empresas radicadas en Estados Unidos.
La autorización establece que el metal precioso podrá ser comprado, transportado y posteriormente reexportado, pero exige mecanismos de trazabilidad para verificar que el oro provenga efectivamente de territorio venezolano. Además, prohíbe que las operaciones tengan vínculos con países como Irán, Corea del Norte, Rusia, China o Cuba.
El esquema de control será similar al que Washington implementó recientemente para el petróleo venezolano, donde los ingresos derivados de la comercialización y los impuestos asociados deben depositarse en un fondo supervisado por el Departamento del Tesoro, actualmente administrado desde Catar.
La medida se da después de la visita de dos días a Venezuela del secretario del Interior de Estados Unidos, Doug Burgum, quien sostuvo reuniones con la presidenta interina Delcy Rodríguez y con representantes de empresas interesadas en invertir en el sector minero del país.
Funcionarios estadounidenses han señalado que la decisión busca reactivar el sector minero venezolano y asegurar el acceso a minerales estratégicos, en medio de la creciente competencia global por estos recursos.
Además del petróleo, Venezuela posee importantes reservas de oro, diamantes, bauxita y coltán, minerales utilizados en industrias tecnológicas y energéticas, lo que ha incrementado el interés internacional en el desarrollo de estos recursos.
