La presidenta Claudia Sheinbaum afirmó que el repunte internacional del petróleo, derivado de la tensión entre Estados Unidos e Irán, no ha generado afectaciones económicas para México.
En su conferencia matutina, sostuvo que el tipo de cambio se mantiene estable pese a la volatilidad en los mercados y a la incertidumbre sobre un eventual cierre del estrecho de Estrecho de Ormuz, punto clave para el comercio global de crudo.
Indicó que, si el aumento en el precio del barril —que en días recientes subió alrededor de 10 dólares— impactara en los combustibles, el gobierno podría activar el mecanismo de ajuste al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS).
Este esquema permite reducir o eliminar temporalmente el gravamen aplicado a gasolina y diésel para evitar que el incremento internacional se traslade a los consumidores.
