Francia, Alemania y el Reino Unido endurecieron su postura frente a Irán y se declararon dispuestos a emprender “acciones defensivas necesarias y proporcionadas” en coordinación con Estados Unidos y aliados regionales.
En un comunicado difundido por el Gobierno alemán, los líderes del llamado E3 —Francia, Alemania y Reino Unido— afirmaron estar consternados por lo que calificaron como ataques “indiscriminados y desproporcionados” con misiles lanzados por Irán contra países de la región, incluidos algunos que no participaron en las primeras operaciones militares de Washington y Tel Aviv.
El bloque europeo exigió a Teherán frenar de inmediato las ofensivas de represalia y advirtió que, de continuar, activará medidas para neutralizar la capacidad iraní de lanzar misiles y drones desde su territorio. “Defenderemos nuestros intereses y los de nuestros aliados”, señala el documento, que confirma colaboración directa con Estados Unidos.
El posicionamiento se produce en un contexto de tensiones políticas transatlánticas. El presidente francés, Emmanuel Macron, ha condenado el “inicio de la guerra”, aunque reiteró su respaldo a socios estratégicos. En Alemania, el canciller Friedrich Merz ha puesto en duda la estabilidad futura de la OTAN. Por su parte, el Gobierno británico enfrenta presión tras permitir el uso de sus bases militares en apoyo a la estrategia estadounidense.
