El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que existe la posibilidad de una “toma de control amistosa” de Cuba, al señalar que el gobierno de la isla mantiene conversaciones con Washington en medio de una crisis económica.
Desde la Casa Blanca, Trump aseguró que el secretario de Estado, Marco Rubio, atiende el tema “a muy alto nivel”. Sostuvo que Cuba enfrenta graves problemas financieros y que actualmente no cuenta con recursos suficientes.
Rubio declaró días antes que la isla necesita un “cambio radical”, luego de que Estados Unidos flexibilizara restricciones a exportaciones de petróleo por razones humanitarias. Desde enero, Washington mantiene un bloqueo energético al considerar a Cuba una “amenaza excepcional” para su seguridad nacional.
Las declaraciones del secretario de Estado se dieron durante una cumbre de la Comunidad del Caribe (Caricom) en San Cristóbal y Nieves.
Medios como Miami Herald y Axios reportaron que funcionarios cercanos a Rubio sostuvieron contactos con Raúl Rodríguez Castro, nieto del exlíder Raúl Castro, considerado una figura influyente en la isla aunque sin cargo oficial.
