Israel Reyes, figura de las Águilas del América, encendió el debate tras el 4-0 de la Selección Mexicana frente a Islandia al asegurar que los futbolistas de las Chivas de Guadalajara son “compañeros que hoy son amigos”. El defensor destacó el impacto directo de los rojiblancos, responsables de tres goles, y subrayó la importancia de que todos lleguen con confianza y competitividad al vestidor, dejando claro que el profesionalismo está por encima de cualquier rivalidad histórica.a unión por encima de la rivalidad: el mensaje de Israel Reyes

El defensa azulcrema remarcó que cualquier jugador que aporte calidad será bienvenido en el Tri, destacando que actuaciones como la mostrada ante Islandia fortalecen la cohesión interna del equipo. Para Reyes, la clave rumbo al Mundial está en mantener un grupo unido, sin importar los colores que representen en la Liga MX.

Uno de los elementos que brilló de manera especial fue Brian Gutiérrez, quien cerró la goleada con el cuarto tanto en apenas su segunda convocatoria con el Tri mayor. Su rápida adaptación plantea la duda de si esta nueva generación puede modificar la dinámica entre los archirrivales dentro de la Selección.

La presencia de una fuerte base rojiblanca —siete jugadores en la última convocatoria— no elimina la rivalidad, pero sí demuestra un alto nivel de madurez y compromiso. Para Reyes, la competitividad interna será un impulso, no un conflicto, y permitirá elevar el rendimiento colectivo.

De cara a los próximos partidos, el técnico Javier Aguirre tendrá que evaluar cómo encaja esta química con el regreso de los mexicanos que militan en Europa. Los amistosos de la Fecha FIFA serán decisivos para definir si esta unión futbolística puede sostenerse y convertirse en un arma real rumbo al Mundial.

Por ahora, el mensaje de Reyes es claro: en la Selección no hay camisetas divididas, solo un mismo objetivo. Y esa unidad parece ser el mejor comienzo para el camino mundialista.