El Pentágono reconoció que Estados Unidos enfrenta una situación complicada frente al crecimiento y modernización del arsenal nuclear de Rusia y China, en un escenario que plantea nuevos desafíos para su capacidad de disuasión.
De acuerdo con evaluaciones del Departamento de Defensa, ambas potencias han incrementado de forma sostenida sus capacidades nucleares en los últimos años, con avances en misiles, sistemas de lanzamiento y tecnología militar, lo que reduce la ventaja estratégica estadounidense.
En el caso de China, informes del propio Pentágono proyectan que podría superar las mil ojivas nucleares antes de 2030, mientras que Rusia mantiene uno de los arsenales más amplios del mundo, con sistemas modernizados y mayor capacidad operativa.
El diagnóstico refleja una preocupación creciente dentro del gobierno estadounidense sobre el equilibrio nuclear global, en un contexto donde el fin de acuerdos de control armamentista y el aumento de tensiones internacionales han elevado el riesgo de una nueva carrera armamentista.
El señalamiento marca un cambio en el discurso oficial, al admitir que Estados Unidos ya no tiene una posición dominante clara frente a sus principales competidores en materia nuclear.
