El primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, confirmó que su gobierno aceptó el alto al fuego con Líbano a solicitud del presidente de Estados Unidos, Donald Trump.
En un mensaje difundido por su oficina, Netanyahu explicó que la decisión se tomó “a petición” de Trump, con quien —dijo— se busca avanzar en una solución política y militar conjunta con el gobierno libanés.
La tregua, planteada inicialmente por un periodo de 10 días, forma parte de un intento por frenar la escalada en la región tras semanas de enfrentamientos entre Israel y fuerzas en territorio libanés, en un contexto donde Washington ha asumido un papel activo como mediador.
Pese al acuerdo, la situación se mantiene inestable, con reportes de tensiones y acciones militares que han puesto en duda la duración real del cese al fuego en la zona.
El anuncio confirma el peso de Estados Unidos en las decisiones del conflicto, aunque en el terreno persisten las dudas sobre si la tregua podrá sostenerse más allá de los primeros días.
