El empresario Alejandro Burillo Azcárraga, exdirectivo de la Federación Mexicana de Futbol, construyó su patrimonio a partir de negocios en telecomunicaciones, banca y organización de eventos deportivos, sin que exista una cifra oficial pública sobre el monto total de su fortuna.

A lo largo de su carrera, participó en empresas como Grupo Pegaso y tuvo presencia en instituciones financieras y proyectos ligados al futbol, además de impulsar eventos como el Abierto Mexicano de Tenis.

También formó parte de Grupo Televisa, donde llegó a tener participación accionaria antes de venderla a inicios de los años 2000, lo que marcó una etapa clave en la consolidación de su capital.

Algunas estimaciones no oficiales lo ubicaban dentro del grupo de empresarios con patrimonios elevados, incluso cercanos a los mil millones de dólares, aunque estos datos no han sido confirmados de manera pública ni por listados especializados.

Su trayectoria empresarial lo posicionó como una figura influyente en distintos sectores, con inversiones que trascendieron el deporte y se extendieron a telecomunicaciones y servicios financieros.