El Masters 1000 de Madrid sufrió un golpe previo a su arranque tras confirmarse las bajas de Carlos Alcaraz y Novak Djokovic, dos de los principales favoritos del torneo.

El tenista español, actual número dos del mundo, no logró recuperarse de una lesión en la muñeca sufrida en Barcelona, lo que lo obligó a renunciar por segundo año consecutivo al torneo que se disputa en casa.

Por su parte, Djokovic también quedó fuera al continuar en proceso de recuperación de molestias físicas, particularmente en el hombro, situación que ya lo había apartado de otros torneos recientes.

La ausencia de ambos representa una baja importante para el cuadro masculino, al tratarse de campeones recientes y figuras centrales del circuito, lo que modifica el panorama competitivo a días del inicio del torneo en la Caja Mágica.

Con estas bajas, el torneo pierde a dos de sus principales atractivos y abre la puerta a nuevos contendientes en una de las citas más relevantes de la temporada sobre tierra batida.