La Cámara de Diputados aprobó en la madrugada de este miércoles 25 de febrero, en lo general y en lo particular, la reforma constitucional para reducir la jornada laboral de 48 a 40 horas semanales. El dictamen ahora deberá ser avalado por al menos 17 congresos estatales para entrar en vigor.
El proyecto, que modifica las fracciones IV y XI del apartado A del artículo 123 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, fue aprobado en lo general con 469 votos a favor. En lo particular obtuvo 411 votos a favor y 58 en contra.
Las reservas en contra fueron impulsadas por legisladores del PRI y Movimiento Ciudadano, quienes planteaban garantizar dos días de descanso por cada cinco laborados. Sin embargo, la reforma mantiene el esquema constitucional vigente: por cada seis días de trabajo se deberá otorgar “por lo menos” un día de descanso.
Aplicación gradual a partir de 2027
La reducción de la jornada se implementará de manera progresiva a partir de 2027, con disminuciones de dos horas por año hasta alcanzar las 40 horas en 2030. El decreto establece que no podrá haber reducción de salario ni de prestaciones para las y los trabajadores.
Límites al trabajo extraordinario
La reforma fija un máximo de 12 horas extra por semana, distribuidas en hasta cuatro horas diarias en un máximo de cuatro días. Además, las horas que excedan la jornada ordinaria deberán pagarse al menos al doble.
También se prohíbe el trabajo extraordinario para personas menores de 18 años.
El dictamen fue turnado a las legislaturas locales como parte del procedimiento constitucional. Su entrada en vigor dependerá de que al menos la mayoría de los congresos estatales lo ratifiquen.
