El presidente del Congreso de Chihuahua, Guillermo Ramírez, afirmó que la reforma electoral rechazada en el Congreso de la Unión requería mayor diálogo y acuerdos entre las fuerzas políticas.
Señaló que una iniciativa de esa magnitud debe construirse con análisis de fondo y participación de todas las voces, para evitar confrontaciones como las que se generaron durante su discusión.
El legislador indicó que el Congreso estatal estará atento al Plan B anunciado por el gobierno federal y a su proceso legislativo.
Finalmente, descartó que los comentarios de la presidenta Claudia Sheinbaum sobre el presupuesto de los congresos locales representen un “berrinche” tras el rechazo de la reforma.
