El Gobierno de Estados Unidos, encabezado por Donald Trump, respalda una hoja de ruta para renovar las principales instituciones judiciales y electorales de Venezuela, un proceso que podría derivar en la salida de Delcy Rodríguez de la presidencia interina y la convocatoria de nuevas elecciones en 2027.

De acuerdo con un alto funcionario del Departamento de Estado estadounidense, el plan contempla renovar el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) antes de que concluya 2026 y posteriormente reestructurar el Consejo Nacional Electoral (CNE). Una vez completados esos cambios, Washington espera que las autoridades competentes declaren la falta absoluta en la Presidencia, lo que abriría un plazo de seis meses para celebrar comicios, conforme a la interpretación de la legislación venezolana expuesta por el funcionario.

La propuesta forma parte de las conversaciones que mantiene Estados Unidos con representantes políticos venezolanos, en medio del proceso de transición iniciado tras la captura del expresidente Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses.

Estados Unidos busca garantizar elecciones

El funcionario estadounidense señaló que Washington utilizará su influencia sobre las autoridades interinas para impulsar las reformas institucionales y asegurar que el proceso desemboque en una elección.

El objetivo declarado de la administración Trump es que los comicios cuenten con condiciones que permitan reconocer sus resultados, incluso por parte de quienes pierdan la contienda.

“Como Gobierno, debemos utilizar nuestra capacidad de influencia sobre las autoridades interinas para garantizar que este proceso siga avanzando de manera responsable”, explicó el funcionario durante una conferencia telefónica.

La renovación de las instituciones electorales y judiciales es uno de los puntos centrales de la propuesta, debido a las controversias que han rodeado su independencia y funcionamiento durante los últimos años.

La oposición también plantea cambios institucionales

Los plazos mencionados por Washington coinciden parcialmente con las propuestas de Dinorah Figuera, dirigente opositora que encabeza la delegación vinculada con la Asamblea Nacional elegida en 2015 y que participa en las conversaciones con el chavismo.

Figuera ha planteado la necesidad de contar con un nuevo Tribunal Supremo antes de que termine el año y renovar posteriormente el Consejo Nacional Electoral, aunque no ha fijado una fecha definitiva para este último proceso.

La iniciativa busca establecer condiciones institucionales para una eventual convocatoria electoral, pero todavía depende de las negociaciones políticas y de las decisiones que adopten las autoridades venezolanas.

La transición venezolana sigue sin una fecha definitiva

La administración estadounidense ha defendido un proceso de transición dividido en varias etapas y ha pedido paciencia respecto a la celebración de elecciones. Sin embargo, algunos sectores han cuestionado la lentitud de los avances desde la captura de Maduro.

Por ahora, la salida de Delcy Rodríguez de la Presidencia no constituye una decisión consumada, sino una expectativa expresada por funcionarios estadounidenses dentro de una hoja de ruta que aún requiere cambios institucionales y acuerdos políticos.

El desarrollo de las negociaciones determinará si Venezuela logra establecer un calendario electoral y bajo qué condiciones se realizaría la renovación de sus autoridades.