El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, cuestionó los resultados de las elecciones presidenciales de Brasil y afirmó, sin presentar pruebas, que los comicios parecieron estar manipulados, luego de la victoria de Luiz Inácio Lula da Silva frente al senador conservador Flávio Bolsonaro.
El mandatario estadounidense declaró ante periodistas que no había respaldado a ninguno de los candidatos, pero sostuvo que la elección dejó una mala impresión y que los procesos electorales deben ser incuestionables. También calificó de extraña la decisión de ampliar el horario de votación, una medida que generó controversia durante la jornada electoral.
Trump aseguró que mantiene una buena relación con Lula, aunque evitó confirmar si su gobierno tomaría alguna medida en respuesta al resultado electoral. Sus declaraciones abrieron un nuevo frente de tensión política en torno a los comicios brasileños.
Flávio Bolsonaro no reconoce la derrota
El senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro y aliado político de Trump, tampoco ha aceptado el resultado. El legislador anunció que buscaría la anulación de la elección, mientras se prepara una disputa política y legal sobre la validez de la votación.
La victoria de Lula fue contundente en términos de votos: obtuvo más de 64 millones, frente a poco menos de 60 millones de su rival. La diferencia fue cercana a cuatro puntos porcentuales, de acuerdo con The Associated Press.
