La reforma electoral impulsada por la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, fue desechada en el pleno de la Cámara de Diputados al no alcanzar la mayoría calificada necesaria para modificar la Constitución.
Durante la votación realizada en San Lázaro, el dictamen obtuvo 259 votos a favor, 234 en contra y una abstención, cifra insuficiente para lograr las dos terceras partes requeridas para aprobar cambios constitucionales.
El revés para Morena ocurrió después de que el Partido del Trabajo y el Partido Verde Ecologista de México votaran en contra de la propuesta, sumándose a las bancadas del PAN, PRI y Movimiento Ciudadano.
La iniciativa planteaba reformar 11 artículos de la Constitución con diversos cambios al sistema político-electoral del país.
Entre las modificaciones se contemplaba reducir en 25 por ciento el financiamiento público destinado a los partidos políticos y ajustar el mecanismo para elegir a los legisladores de representación proporcional.
La propuesta también buscaba modificar la forma en que se integran las diputaciones plurinominales, con el objetivo de que los legisladores contaran con mayor respaldo ciudadano mediante el voto directo.
Para aprobar la reforma se requerían al menos 334 votos en la Cámara de Diputados, cifra que Morena y sus aliados no lograron reunir.
Con el resultado de la votación, la iniciativa quedó desechada y no continuará su trámite legislativo.
