La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, denunció presuntos esquemas irregulares en el sistema de pensiones del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y defendió los ajustes relacionados con la Modalidad 40, un mecanismo que permite a los trabajadores continuar realizando aportaciones voluntarias para mejorar su futura jubilación.

De acuerdo con la mandataria, se detectaron prácticas que presuntamente permitían obtener pensiones elevadas mediante simulaciones y mecanismos irregulares. Según lo expuesto, estas operaciones habrían generado un impacto económico considerable para el sistema de seguridad social.

Sheinbaum utilizó estos señalamientos para justificar la necesidad de revisar los esquemas de pensiones y evitar que se aprovechen posibles vacíos legales o mecanismos diseñados para obtener beneficios indebidos.

La Modalidad 40, conocida formalmente como Continuación Voluntaria en el Régimen Obligatorio, permite a determinados trabajadores que dejaron de cotizar en el IMSS continuar realizando aportaciones por cuenta propia. Es especialmente relevante para quienes cotizan bajo la Ley del Seguro Social de 1973, ya que el salario base de cotización y las semanas acumuladas pueden influir en el cálculo de su pensión.

Sin embargo, cualquier modificación a las condiciones de este mecanismo puede generar inquietud entre las personas que actualmente realizan aportaciones o planean utilizarlo para su retiro.

La discusión también pone sobre la mesa la necesidad de distinguir entre las prácticas presuntamente fraudulentas y los trabajadores que utilizan legalmente la Modalidad 40 para mejorar su pensión mediante las aportaciones permitidas por la ley.

Hasta contar con información oficial más detallada, el alcance de los presuntos fraudes, el monto específico del daño económico y las medidas que podrían aplicarse deben considerarse aspectos pendientes de precisar.