El dirigente estatal del PRI, Alejandro Domínguez, advirtió que las disputas internas pueden comprometer la competitividad electoral y recordó la derrota de su partido en la elección municipal de Chihuahua capital en 2007, cuando perdió por apenas 367 votos, según su declaración.
Aunque fue cuestionado sobre las diferencias entre César Jáuregui y Rafael Loera, así como sobre posibles presiones desde Palacio de Gobierno para frenar sus aspiraciones, Domínguez evitó opinar sobre esos señalamientos y sostuvo que se trata de un conflicto interno que corresponde resolver a sus protagonistas.
El priista explicó que su preocupación radica en que las confrontaciones políticas pueden debilitar un proyecto frente al oficialismo federal. Como ejemplo, recordó la división entre los grupos que respaldaban a Alejandro Cano y a Carrera, la cual, afirmó, influyó en el resultado electoral de 2007. Domínguez llamó a privilegiar el interés de Chihuahua y resolver las diferencias con miras a mantener la competitividad del estado y de su capital.
