Las ventas de viviendas usadas en Estados Unidos registraron un aumento durante febrero, al alcanzar una tasa anualizada de 4.09 millones de operaciones, lo que representa un crecimiento del 1.7% respecto al mes anterior, de acuerdo con datos de la National Association of Realtors.

El resultado superó las previsiones de los analistas, que estimaban un descenso hasta 3.86 millones de unidades, según el consenso recopilado por MarketWatch.

El repunte del mercado inmobiliario se atribuye principalmente a la reducción de las tasas hipotecarias, que pasaron del 8% registrado a finales de 2023 a niveles cercanos o incluso por debajo del 6%, lo que ha facilitado el acceso al financiamiento y estimulado la demanda de vivienda.

El economista jefe de la asociación inmobiliaria, Lawrence Yun, explicó que el descenso en los costos de los préstamos ha favorecido el mercado.

“Las viviendas son cada vez más asequibles y los consumidores están receptivos”, señaló Yun, aunque advirtió que el volumen anual de ventas aún se mantiene cerca de un millón de unidades por debajo de los niveles previos a la pandemia de COVID-19.

Actualmente, la economía estadounidense cuenta con alrededor de 6 millones de empleos más que en 2019, lo que refleja una recuperación del mercado laboral. Sin embargo, la actividad inmobiliaria todavía no alcanza el ritmo observado antes de la crisis sanitaria.

Aunque las tasas hipotecarias han disminuido en los últimos meses, los analistas señalan que siguen siendo elevadas en términos históricos, especialmente en el caso de los créditos a 30 años, el instrumento financiero más utilizado para adquirir vivienda en el país.