“Los mexicanos no queremos injerencias, ni intervencionismo, ni violación a nuestra territorialidad”; México es un país independiente, soberano; la libertad “sigue marcando nuestra guía y la democracia sigue construyendo nuestro camino”, aseguró la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo en el cierre de su gira nacional de rendición de cuentas, a dos años de su gestión.
La mañana de ayer, al cerrar su gira de rendición de cuentas, afirmó que la historia muestra que el pueblo se ha levantado ante las injusticias y los intentos entreguistas. Y recientemente lo hizo “con dirigentes extraordinarios como Andrés Manuel López Obrador”.
Resaltó que la actual Legislatura –con mayoría de la 4T–, convertida en un Congreso Constituyente, ha revertido en dos años “buena parte” de las reformas neoliberales, consolidando así las cinco guías que hoy son “faro” de la transformación: independencia, soberanía, libertad, igualdad y democracia.
“Hoy tenemos una nueva Constitución, una norma fundamental, acorde con los tiempos de la Cuarta Transformación de la vida pública.”
Confió en que esta semana el Senado apruebe la reforma para evitar que los aspirantes a la Presidencia o a las gubernaturas tengan doble nacionalidad.
Conquistas ganadas en las batallas
La mandataria habló ante miles de personas que se congregaron en el epicentro político, social y cultural del país, donde remarcó que en movimientos como la Independencia, la Reforma y la Revolución “el pueblo dejó grabadas con sangre y fuego en su memoria colectiva” la defensa de esos cinco principios. “No son conceptos abstractos; son conquistas que se ganaron en los campos de batalla y en las plazas públicas.”
Fue un informe presidencial en tiempos de definiciones electorales que propiciaron innovaciones en los términos de la concentración cuatroteísta: ninguna bandera partidista, ninguna manta o pancarta alusiva a liderazgos regionales, estatales o de algún territorio.
No hubo, tampoco, ostensibles vestimentas –playeras, gorras o alguna otra indumentaria– alusivas a los políticos del movimiento, y fue nula la presencia del neocorporativismo cuatroteísta.
En suma: una concentración institucional con la jefa del Ejecutivo como figura única. Que nadie obtenga ventaja de la convocatoria presidencial.
Fue arropada en el templete por miembros de su gabinete y por la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, a quien definió como “una mujer honesta, trabajadora, de convicciones”. La acompañaron, además, en la plaza pública, integrantes de su familia y figuras de la 4T.
Sheinbaum Pardo señaló que desde el movimiento de Independencia se determinó –como lo postulaba Morelos– que “ninguna potencia extranjera, ninguna élite económica o política tiene el derecho de dictar el presente y el futuro de nuestra patria, esa sólo le pertenece al pueblo de México”.
Enfatizó que cuando la justicia o la patria se han visto traicionadas a lo largo de la historia del país, el pueblo ha salido en su defensa.
Y recientemente los mexicanos se levantaron para defender “sus conquistas” tras 36 años de “traiciones” de los regímenes neoliberales y, por la vía electoral, dar el triunfo a López Obrador en 2018, consolidando el surgimiento de la 4T.
“Durante las décadas recientes, en el periodo neoliberal, nos quisieron hacer creer que las decisiones del país debían tomarse en oficinas de lujo, de espaldas a la gente, entregando los bienes de la nación a unos cuantos, desmantelando los derechos sociales y abriendo la puerta a la injerencia extranjera.
“Pero se equivocaron, no entendieron que este pueblo lleva en su ADN la dignidad de Hidalgo, la firmeza de Morelos, el patriotismo de Juárez y la entrega de revolucionarios como Madero, Carranza, Villa, Zapata y Lázaro Cárdenas. Nunca entendieron que el pueblo se levanta con dirigentes extraordinarios como Andrés Manuel López Obrador. Y siguen sin entenderlo.”
Ubicó a la capital del país como “la ciudad vanguardista donde surgieron los nuevos derechos sociales, la gran cuna donde inició la Pensión Universal para los Adultos Mayores que hoy abraza a toda la nación”.
Informó que en sus recorridos por todo el país para rendir cuentas participaron –sin contar a la Ciudad de México– 850 mil personas.
